En el marco del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que se desarrolló en Buenos Aires con la presencia de Mohammed Ben Sulayem, se esperaba un acuerdo entre el ACA y la ACTC mostrando así un automovilismo aún más fuerte. Pero si bien la negociación venía bien, en la última reunión mantenida entre las autoridades máximas de ambas entidades, un tema central no logró que lleguen a un acuerdo y así la grieta que parecía cerrada volvió a abrirse.
La información, a la cual tuvo acceso Clasificando, era que después de la reunión de este martes en el marco del Congreso de la FIA – a la cual estaba invitado Hugo Mazzacane- iba a salir un comunicado de prensa donde se confirmaba que la FIA iba a reconocer como ente fiscalizador a la ACTC, sin pasar por encima de la CDA y del ACA pero con un poder mucho más grande que con el que cuenta actualmente, este permitiría solucionar varios problemas, entre ellos piloto que corre con licencia ACTC iba a poder ir a correr al exterior sin pedirle permiso a nadie.
Todo parecía indicar que la llegada de Ben Sulayem acercaría las partes y este medio supo que las negociaciones venían muy bien a tal punto que hubo una reunión previa de la cual participaron César Carman y Hugo Mazzacane pero todo volvió a foja cero con un tema fundamental, las licencias deportivas.
Según pudo averiguar Clasificando, en ese encuentro y durante la negociación desde el ACA se habría dicho que dejaban que la ACTC maneje el automovilismo pero que no entregaban las licencias y ese habría sido nuevamente el punto del conflicto. Resumiendo, el ACA no tendría inconvenientes en que la ACTC tenga el control del automovilismo deportivo incluso hasta se le habría ofrecido que fiscalice categorías que hoy están dentro de la órbita de la CDA del ACA pero no negociar las licencias deportivas, esta situación habría generado el “no” rotundo por parte de la ACTC y todo quedó en el aire.
Una verdadera pena para el automovilismo argentino que ambas entidades no se hayan puesto de acuerdo, La grieta estaba “casi” cerrada, incluso hasta había un comunicado listo para ser subido a las redes sociales y hasta una foto preparada, qué pasó y para que entienda Doña Rosa: “Laburá vos que yo cobro” y esto pateó el tablero para continuar con la negociación y el diálogo y la grieta en el automovilismo nacional al mejor estilo “Pancho” Lamolina… “siga, siga”.








