
El piloto argentino Nicolás Varrone logró un destacado podio en la histórica 12 Horas de Sebring, reafirmando su crecimiento y consolidándose como una de las figuras emergentes del automovilismo internacional.

En una de las competencias más exigentes del calendario del IMSA WeatherTech SportsCar Championship, Varrone fue protagonista durante toda la carrera, mostrando un rendimiento sólido, consistencia en sus stints y una gran capacidad de adaptación a las complejas condiciones del circuito.

El podio en Sebring no solo representa un resultado de alto valor deportivo, sino también una confirmación del momento que atraviesa el piloto argentino, quien viene encadenando actuaciones destacadas en distintos escenarios del automovilismo internacional.

Un presente sólido y en ascenso, Varrone se desempeña como piloto oficial de General Motors, un reconocimiento que respalda su nivel competitivo y lo posiciona dentro de una de las estructuras más importantes del automovilismo global.

A este resultado se suma su muy buen desempeño en la reciente fecha de Fórmula 2 en Australia, donde demostró competitividad, velocidad y rápida adaptación a la categoría, reforzando su perfil como un piloto versátil capaz de rendir tanto en monoplazas como en carreras de resistencia.

“Sebring es una carrera muy dura y conseguir un podio acá es increíble. Estoy muy contento con el trabajo del equipo y con el momento que estamos teniendo”, expresó Varrone.









