El fin de semana de Franco Colapinto en el Gran Premio de Canadá (quinta fecha de F1) quedó hipotecado no bien comenzó la actividad con la única tanda de entrenamientos libres. Apenas tres minutos pudo estar el argentino en pista hasta que una falla en la batería del motor eléctrico de la unidad de potencia Mercedes-Benz que lleva su Alpine lo dejó sin potencia y sin vueltas. Así, completamente crudo, el piloto argentino debió salir a la clasificación para el sprint de este sábado y cerró un gran trabajo al pasar a SQ2 y asegurarse el puesto 13 para la partida.
Sin dudas, Colapinto sacó adelante un día muy difícil. La ventaja que dio al no poder girar durante el entrenamiento fue enorme en una pista complicada por la suciedad y el poco grip. El piloto de Alpine debió ver las cámaras on board de su compañero Pierre Gasly para tratar de sacar conclusiones sobre el estado del circuito y el andar del A526 que, en esta cita, es idéntico para sus dos corredores.
El equipo cambió la batería del A526 de Franco (no penaliza porque es la segunda del año y el límite es de tres antes de recibir sanción). Con un auto sin testear y un alerón trasero que nunca había llevado en la realidad (sí en la virtualidad), Colapinto se enfrentó a la Q1 para el sprint y, como era de esperar, tardó un poco en conseguir su registro. Para su suerte, logró hacerlo antes de que llegara el golpe de Fernando Alonso contra el muro, que tuvo todo parado durante 18 minutos y cuando en el reloj quedaba apenas 1m46s.
El argentino marcó 1m15s484 y se metió décimo, sobrado para estar entre los 16 que se ganan el boleto a SQ2. En cambio, su compañero Gasly, nuevamente incómodo con el A526 como ya le había ocurrido en Miami, estaba en el grupo de eliminación. Y, para colmo, se quedó sin abrir vuelta porque cuando se habilitó la pista no llegó a cruzar la meta antes de la bandera de cuadros.
Por tercera clasificación en fila (contando las dos de Miami, sprint y carrera principal), Colapinto quedó por delante del francés.
Gentileza ESPN Argentina









