Un impresionante accidente protagonizó Tomás Fernández en el arranque de la final de la sexta fecha de la temporada del TC2000 en Toay, La Pampa. El santafesino perdió el control de su Nissan Kicks, preparada por el equipo Pfening Competición, se despistó y terminó chocando con muchísima fuerza contra el paredón perimetral del circuito. Pese a la violencia del impacto, pudo salir del auto por sus propios medios, aunque con claros signos de dolor.
“Todo bien, un palo fuerte, pero con algunos dolores nada más”, comentó minutos después del choque. “El auto pegó un latigazo cuando le doy al piano interno y se puso de costado completo. Y cuando tocó el pasto, fue derecho al paredón”, comentó.
“Estoy bien. Sigo con el cuerpo bastante dolorido y ayer, tras los estudios, me confirmaron que tengo dos costillas fracturadas. Pero por suerte ya me dieron el alta y estoy en mi casa haciendo reposo”, explicó.

El incidente ocurrió segundos después de la largada, en los primeros mestros del trazado pampeano. Y tras el choque contra la pared, el coche de Fernández dio un trompo y quedó tumbado de costado, completamente destrozado. La carrera se neutralizó inmediatamente, mientras el piloto nacido en San Jorge era asistido por el personal médico presente en el autódromo.











