Es una de las noticias del año. Fernando Alonso correrá el Dakar 2027 y lo hará con un coche de la categoría reina T1+, concretamente un ex Dacia gestionado por Prodrive y transformado exteriormente en Aston Martin, en una sinergia ideal con David Richards y la marca en la que Fernando milita en Fórmula 1.
Ya lo anticipó Fernando Alonso en la rueda de prensa que ofreció el jueves previo al GP de Bahréin en Malasia: “Tal vez haya más sorpresas en las próximas semanas, hay cosas que la gente probablemente piensa que son imposibles, pero quiero encontrar los límites de lo posible”, dijo con un aire misterioso el campeón asturiano, que desarrolló a continuación su argumentario sobre su manera de vivir el deporte del motor y las experiencias que el automovilismo le ha brindado y las que aún quedan pendientes.
Hoy sabemos que Fernando se refería a su vuelta al Rally Dakar, el mayor raid del mundo, una cita que ya vivió desde dentro en 2020 y que, de hecho, logró terminar en decimotercera posición a bordo de un Toyota Hilux T1 con nada menos que el cinco veces campeón de la prueba Marc Coma –en motos– como copiloto. Esta vez, lo hará a los mandos de un T1+, esto es, otro coche de la categoría reina de este desafío entre dunas. Concretamente será un coche de Prodrive, que fue un Dacia Sandrider, pero que en 2027 será reformado y rebautizado como Aston Martin para configurar una mezcla increíblemente atractiva: Fernando Alonso al volante de un coche de la misma marca con la que compite en Fórmula 1, gestionado por quien creó el vehículo y además mantiene vínculos con la marca cuya cabeza visible es Lawrence Stroll pero cuyo accionariado es complejo.
Marc Coma es ahora director del recién celebrado Rally de Marruecos, pero esto no bastará para impedir que vuelva a sentarse en el asiento del miedo. Desde 2021, la pregunta se le ha repetido en muchas ocasiones, y no ha cerrado nunca la puerta. Ahora sabemos que es la elección de Alonso, después de una muy fructífera colaboración para su primera participación.
En el momento de escribir estas líneas la noticia no es oficial, ni puede serlo porque todavía no hay una firma definitiva. Se están ultimando flecos contractuales, pero el acuerdo existe y el plan ya lleva semanas activo. Tanto que los coches, los camiones… están ya en Reino Unido, ya sin las calcas de Dacia, mientras que la actividad en pista, el primer test, arrancará tan pronto como la semana que viene. Eso sí, los moldes de la carrocería Aston Martin todavía no están listos para esa primera toma de contacto de Fernando Alonso con el que, salvo cambios inesperados de última hora, será su coche para el Dakar 2027.
Curiosamente, su ingeniero para este primer test será el también español Daniel Gratacós, con una amplia experiencia y prestigio en pista –fue ingeniero de Carlos Sainz Vázquez de Castro en la Fórmula Renault, por ejemplo– como en el Dakar –donde ha trabajado recientemente con Nasser Al-Attiyah con el Dacia que ahora será Aston Martin–.

ASTON MARTIN YA SABE LO QUE ES GANAR CON PRODRIVE
La vinculación de Aston Martin con Prodrive no es nueva. La marca británica lleva desde 2004 trabajando junto a la estructura de David Richards en el ámbito de los GT. De hecho, los actuales Aston Martin Vantage GT3 y GT4 están diseñados y fabricados por Prodrive, que además proporciona soporte técnico a los equipos que compiten con estos vehículos en todo el mundo.
Es más, el binomio Aston Martin-Prodrive ha cosechado importantes éxitos en resistencia y GT. Entre ellos, destacan victorias de categoría en las 24 Horas de Le Mans, así como en Daytona y varios títulos del WEC, tanto de pilotos como de equipos. Una trayectoria que ha permitido a Aston Martin consolidarse como una de las marcas de referencia en las categorías de GT y que demuestra que la colaboración con Prodrive cuenta ya con más de dos décadas de éxitos en competición.
Pero la vinculación entre Aston Martin y David Richards es todavía mayor. El veterano y astuto británico lideró un consorcio junto a otros inversores que compró la participación mayoritaria de Aston Martin a Ford por unos 480 millones de libras. De hecho, se convirtió en el presidente de la marca. Seis años después, tras la entrada de nuevos fondos de inversión, Richards abandonó su puesto en la compañía y volvió a centrarse en Prodrive.
Precisamente Prodrive fue la creadora del proyecto BRX, un prototipo muy prometedor aunque nunca triunfador en el Dakar bajo esas siglas y que, con la consecuente evolución y la llegada del grupo Renault con la marca Dacia, acabó configurándose como un coche ganador: el actual coche campeón del Dakar, que lo fue con Nasser Al-Attiyah al volante a principios de este año.
La salida de Dacia como marca oficial, junto con un buen manejo de las cláusulas de su acuerdo, han llevado a David Richards y Prodrive a recuperar al menos dos coches que fueron Dacia y que hoy ya lucen de negro listos para ser convertidos en Aston Martin, previsiblemente sin mayores cambios técnicos pero sí estéticos, como hemos mencionado anteriormente. Quién sabe si también utilizarán el combustible Aramco que llevaron estos coches cuando eran Dacia y que podría ejercer de enésimo vínculo entre Prodrive y Aston Martin. También queda por desvelar quién ocupa los otros asientos de Aston Martin en el Dakar aunque, dadas las características y cualidades del coche, no le faltarán ‘novias’.

UN RETO DE ENORME COMPLEJIDAD
Si hay alguien que pueda afrontar un reto como el Rally Dakar sin haberse subido en años a un T1+ en competición, ése es indudablemente Fernando Alonso. Eso no significa que le vaya a resultar sencillo destacar, y ya no digamos pelear por vencer. Respecto a 2020, la cantidad de coches de la categoría reina disponibles para correr el Dakar son muchos más, hasta 50. Y no solamente eso: la escalada en el nivel competitivo de los raids ha sido impresionante en los últimos años. Así pues, Fernando sabe que se enfrenta a un Dakar previsiblemente tan complejo para él o incluso más que aquél que le vio debutar.
Otro elemento que conviene mantener en el radar es el desarrollo final de la prueba, cuya ubicación final está todavía por decidir. La primera opción es todavía que se dispute en Arabia Saudí, sede de las últimas siete ediciones de la carrera. Pero es muy probable que, en caso de que la organización decida que la carrera es viable allí pese al conflicto bélico que azota al Medio Oriente, algunos equipos decidan no presentarse a la misma, por iniciativa propia o por carecer del soporte de las preceptivas compañías aseguradoras. La principal alternativa sería celebrar el Dakar en Marruecos, donde sí se podría contar con el elenco completo de pilotos y constructores.
Lo que sí podemos decir es que, se dispute donde se dispute, el Dakar 2027 tendrá otro gran aliciente junto a los habituales: el de Aston Martin con Fernando Alonso y Marc Coma.
Gentileza SoyMotor










