En esa fecha, un 5 de Octubre de 2003, el autódromo de Paraná se convirtió en el epicentro de un hito para el automovilismo argentino: la carrera número 1000 del Turismo Carretera. Este logro, aunque con algunas leves discrepancias entre historiadores sobre la exactitud del número, fue celebrado por una multitud de más de 45.000 apasionados que colmaron el circuito entrerriano.

La competencia en sí reunió a una impresionante grilla de 60 vehículos, una muestra de la época dorada del TC, con figuras estelares disputando el campeonato, como Christian Ledesma, Guillermo Ortelli, Tito Bessone, Omar Martínez y Juan Manuel Silva. A ellos se sumaban leyendas como Juan María Traverso y otros pilotos de renombre.
Si bien la final no ofreció una lucha particularmente reñida debido al dominio de Juan Manuel «Pato» Silva con su Ford del JP Carrera, su victoria añadió un brillo especial a la celebración, marcando el inicio de una serie de triunfos significativos para el piloto chaqueño. El podio se completó con Tito Bessone y Patricio Di Palma. La presencia de un Chevrolet en el cuarto lugar, conducido por Traverso, selló una jornada que quedará grabada en la memoria de los aficionados.

El Pato celebra en lo más alto del podio
En la lucha por el campeonato, Ledesma pasaba a liderar la tabla de posiciones a solo 3 fechas del epílogo de temporada. Cierre que terminaría coronando campeón a Tito Bessone en una electrizante definición en Buenos Aires. Otro hecho que marcó un hito en la historia del Turismo Carretera porque fue el 1º título del Dodge Cherokee en la “máxima”.
En definitiva, el 5 de octubre de 2003 no fue solo una carrera más; representó un jalón histórico para la categoría más antigua del mundo, uniendo a generaciones de fanáticos en Paraná para celebrar un legado de velocidad y pasión.











