Nicolás Bonelli pasó por todas las sensaciones durante la octava fecha del Turismo Carretera que se disputó en el autódromo de Posadas. El sábado, y el domingo por la mañana, la alegría transformó su cara ya que su Ford Mustang se mostró competitivo en la clasificación sabatina, quedando en el tercer lugar detrás de Otto Fritzler y Christian Ledesma. Al día siguiente se quedó con la tercera serie.
Al largase la competencia final, el piloto entrerriano comenzó a liderar y se perfilaba como candidato a llevarse el octavo capítulo. Durante el desarrollo de la carrera Fritzler pasó al segundo lugar y empezó a generarle presión al de Concepción del Uruguay. Cuando todo parecía estar controlado, el ingreso del auto de seguridad cambió el rumbo de la final y Otto le sacó el primer puesto en el relanzamiento. Más allá de eso, y del sabor amargo que le puede haber quedado a Bonelli, Nico redondeó un gran fin de semana.

Su testimonio
Pasados los días y con menos adrenalina, Bonelli analizó lo hecho en tierra colorada y comentó: “Fue espectacular lo de Posadas donde hicimos un fin de semana casi perfecto. Funcionamos en los entrenamientos, fuimos rápidos en clasificación, nos quedamos con la serie y en la final el auto de seguridad nos jugó una mala pasada y Otto nos ganó muy bien”.
Además agregó: “Me quedó esa espina de no poder ganarla pero si miro todo completo el resultado es muy bueno, cortamos la mala racha y nos llevamos muy buenos puntos. Para un equipo como el nuestro no es poca cosa quedar detrás de Mercedes Benz y por delante de BMW. Ojalá podamos seguir por este camino. Estoy más que agradecido con los hermanos Alvarez, con Pope por el motor, con la familia y con todos los auspiciantes que me apoyan y hacen un esfuerzo enorme”.











