Las intensas lluvias y la nula visibilidad obligaron a la organización del Mundial de Motociclismo a cancelar por completo la actividad prevista para este domingo en el Gran Premio de Australia 2026, en el histórico circuito de Phillip Island. La medida alcanzó a las tres categorías del certamen –MotoGP, Moto2 y Moto3– y dejó sin acción a pilotos y equipos en la 18.ª cita del calendario.
La decisión se tomó luego de varias reprogramaciones fallidas y estuvo motivada, principalmente, por cuestiones de seguridad vinculadas al operativo sanitario. El helicóptero médico no podía despegar ni operar con normalidad debido a la escasa visibilidad, un requisito clave considerando que el hospital de referencia en Melbourne se encuentra a unas dos horas por ruta desde el circuito, muy por encima del máximo de 45 minutos permitido para traslados de emergencia en ambulancia.
El director de Carrera, Graham Webber, explicó que se requería una ventana de, al menos, 60 minutos de visibilidad adecuada tanto en Phillip Island como en la capital del estado de Victoria para habilitar las competencias. Esa condición nunca llegó a cumplirse, pese a los intentos por correr más tarde y ajustar el programa oficial.
Impacto para los pilotos argentinos y la categoría reina
La cancelación pegó de lleno en los representantes argentinos de Moto3. Valentín Perrone, a bordo de una KTM, y Marco Morelli, integrante del Aspar Team, habían completado el sábado una sólida clasificación que les garantizó partir 13.º y 19.º, respectivamente. Sin embargo, no pudieron concretar su debut en carrera en el trazado oceánico.
En MotoGP, la máxima categoría, la suspensión dejó sin efecto la posibilidad de que Marc Márquez consolidara su liderazgo en el campeonato. El español venía de firmar una gran actuación el sábado, con victoria en la Sprint y pole position bajo condiciones de pista húmeda. Tanto él como su compañero en Ducati, Francesco Bagnaia, consideraron que el asfalto presentaba un estado “aceptable” para competir, aunque remarcaron que el verdadero límite estaba en la seguridad aérea.
Prioridad a la seguridad y despedida de Phillip Island
Desde Ducati, el director deportivo Davide Tardozzi respaldó la determinación de la Dirección de Carrera y del promotor del campeonato, remarcando que la integridad física de los corredores debe prevalecer por sobre cualquier interés deportivo, televisivo o comercial. La imposibilidad de garantizar un rescate rápido ante un accidente grave fue determinante.
- La falta de helicóptero médico operativo vulneraba el protocolo internacional de seguridad.
- La distancia hasta el hospital de referencia excedía ampliamente los tiempos máximos admitidos.
- La visibilidad reducida se mantuvo durante toda la jornada del domingo.
La jornada terminó marcando un cierre atípico para Phillip Island, un circuito de 4,4 kilómetros que se despidió así del calendario de MotoGP, ya que el Gran Premio de Australia pasará en 2027 a un nuevo trazado urbano en Adelaida. Como gesto hacia el público que desafió al mal tiempo, los pilotos de la categoría reina completaron dos vueltas de exhibición detrás del coche de seguridad y se detuvieron en la recta principal para saludar a los fanáticos. El campeonato continuará del 30 de octubre al 1.º de noviembre con el Gran Premio de Malasia, en el circuito de Sepang.











