Hayden Paddon, de Hyundai, lideró una prueba del World Rally Championship por primera vez desde Portugal 2018 tras salir de una brutal mañana en el Rally Paraguay que diezmó el pelotón de Rally1.
Paddon y su copiloto John Kennard fueron la única tripulación de Rally1 que evitó problemas en cuatro tramos que acabaron con los abandonos de Takamoto Katsuta, de Toyota; Thierry Neuville, de Hyundai, y el vigente campeón del mundo Sébastien Ogier.
Como resultado, Paddon se dirigió a la asistencia de mediodía con una sorprendente ventaja de 23.9 segundos sobre Josh McErlean, piloto de M-Sport-Ford, mientras que el líder del campeonato, Elfyn Evans, era tercero, a 26.7 del liderato.
“Nunca esperé liderar el rally, pero obviamente muchas circunstancias han jugado a nuestro favor. Fueron condiciones muy duras y fue muy difícil encontrar un equilibrio entre conducir e intentar evitar problemas. Tienes que contenerte”, dijo Paddon a Motorsport.com.
Las tripulaciones habían predicho que el Rally de Paraguay sería cuestión de supervivencia, pero nadie esperaba la cantidad de drama en forma de accidentes, problemas de neumáticos y fallos mecánicos que llegó en los tramos de tierra de arcilla roja.
El rally apenas había comenzado cuando Katsuta calculó mal en una sección de carretera y volcó su Toyota GR Yaris en el tramo inaugural, poniendo fin a su jornada antes de que realmente hubiera empezado.
Al japonés pronto se le unió en la lista de abandonos Neuville. El campeón del mundo de 2024 sufrió un pinchazo en el neumático trasero izquierdo de su Hyundai en el tramo, lo que derivó en una suspensión rota. El belga intentó arreglar el problema, pero no pudo continuar.

Thierry Neuville – Martijn Wydaeghe
Oliver Solberg marcó el ritmo en la primera especial de Cambyreta 1, de 24.65km, para colocarse con 3.1 segundos de ventaja sobre Adrien Fourmaux, con Paddon situándose tercero. Ogier había estado marcando los mejores parciales hasta que su Toyota sufrió un pinchazo en el compuesto trasero izquierdo hacia el final del recorrido que le costó 24.4 segundos.
Los problemas del legendario piloto francés continuaron cuando el ganador del año pasado se fue largo y golpeó un talud en la SS2 (Nueva Alborada 1), lo que provocó un pinchazo y daños en la suspensión. El nueve veces campeón del mundo logró completar la especial renqueando, pero en el proceso estorbó a Fourmaux. Ogier no era consciente de que su compatriota se acercaba rápidamente, lo que provocó que ambos tuvieran un ligero contacto. Ogier se disculpó por estorbar a Fourmaux, pero esa era la menor de sus preocupaciones, ya que perdió cinco minutos. Intentó llevar a cabi una reparación temporal en el brazo de la suspensión, pero acabó abandonando en el tercer tramo (Yerbateras 1).
“Sinceramente, estoy un poco sin palabras. Definitivamente no es el estándar de un Mundial [refiriéndose a los neumáticos]”, dijo Ogier a Motorsport.com. “Es simplemente una lotería todo el tiempo. Está lejos de ser aceptable. Intenté mantener la calma, pero tuvimos una serie de problemas con este pinchazo, que ocurrió en el primer tramo al aterrizar de un salto en una recta. No lo entiendo en absoluto”.
“Luego, al final del tramo, mi dirección tuvo un problema y no pude activar el boost, pero por suerte teníamos un modo de recuperación y pudimos activarlo. Se estaba conectando y desconectando al inicio del tramo, y simplemente pasé por un cambio de rasante demasiado rápido y golpeé un talud, dañando la suspensión delantera izquierda. Sabía que sería difícil seguir”.
Solberg se llevó la victoria en el segundo tramo y amplió su ventaja a 7.1 segundos sobre Paddon, mientras Fourmaux cayó al tercer puesto tras verse estorbado por Ogier.

Sebastian Ogier
Sin embargo, fue Solberg el siguiente en tener problemas. El sueco perdió de repente potencia del motor al acercarse a una curva y acabó en una cuneta, lo que obligó a los espectadores a empujar el coche para arrancarlo, costándole un tiempo valioso. Para empeorar las cosas, luego tuvo que detenerse para cambiar el neumático trasero derecho, por un pinchazo, perdiendo más de cuatro minutos en total.
“Por suerte los aficionados me pusieron en marcha de nuevo, pero después de eso solo intentaba llegar limpio a la meta. Entonces tuve un pinchazo lento en una recta y perdí otros dos minutos; perdimos mucho tiempo, pero fue pura mala suerte y tenemos que seguir adelante. Queda mucho, pero ha habido pinchazos para otros y volvemos a estar en la pelea”, comentó.
El drama de Solberg entregó el liderato a Paddon, ya que el neozelandés ganó la tercera etapa después de que Fourmaux se viera obligado a detenerse y cambiar el neumático delantero izquierdo pinchado, lo que relegó al piloto de Hyundai al sexto puesto de la general, por detrás del líder de WRC2 y héroe local Diego Dominguez.
Evans y el dúo de M-Sport formado por McErlean y Jon Armstrong también sufrieron neumáticos que se deslaminaban. El percance de Armstrong resultó ser el más costoso, ya que también perdió la pinza de freno delantera derecha y sufrió un trompo a alta velocidad. Pudo regresar a la asistencia sin frenos, en séptima posición.
La mañana casi limpia de McErlean fue recompensada con el segundo puesto de la general, 2.8 segundos por delante de Evans, mientras Sami Pajari, piloto de Toyota, mantenía la cuarta posición tras perder tiempo por una fuga de agua.
En WRC2, los problemas también afectaron a la pareja española formada por Alejandro Cachón y Borja Rozada. Ambos sufrieron un fuerte accidente en el primer tramo, llegando a volcar con su Toyota. Más allá del abandono, la buena noticia es que ambos han acabado en buenas condiciones físicas dada la dureza del incidente.
Gentileza Motorsports











