La abdicación de Guillermo II al trono de emperador de Alemania y Rey de Prusia en 1918, tras la derrota de sus ejércitos en la Primera Guerra Mundial y la Revolución de Noviembre, le pusieron fin a la monarquía de la dinastía de los Hohenzollern. Pasaron 108 años y Alemania tiene un nuevo rey que se llama Marc Márquez. El español fue coronado en una de las tribunas de Sachsenring, parado sobre una pila de neumáticos, después de completar una extraordinaria faena en la 11ª fecha de MotoGP, al ganar la carrera larga y hacer cartón lleno de puntos en un momento clave del Mundial.

Decir que Márquez no tuvo rivales en el trazado germano es de una obviedad supina por un hecho concreto: nunca los tuvo. Ni en sus tiempos de 125cc (hoy Moto3), ni en su paso por Moto2 y, mucho menos, desde que llegó a la categoría mayor; ya sea con Honda o Ducati. El piloto de Cervera firmó este domingo su décimo éxito en Sachsenring en ¡11 carreras que largó! La única vez que se acomodó en la grilla de partida del GP alemán y no venció fue en 2024, cuando corría con la Ducati del Gresini y fue segundo, detrás de Pecco Bagnaia. El italiano, quien dejará las huestes de Borgo Panigale para mudarse a Aprilia en 2027 merece una mención especial por ser el único que pudo ganarle a Marc en el patio de su casa.
El trámite de la carrera fue anodino y con apenas algunos momentos interesantes. Adelante, nada. Porque Márquez largó desde la pole y se marchó, cantaría José Luis Perales. Le sobraba ritmo al nonacampeón del mundo para poder administrar la diferencia. Detrás se dieron los únicos chispazos de emoción. Primero, con la caída de Álex Márquez en la última curva de la décima vuelta, cuando marchaba segundo detrás de su hermano mayo. Sin el de Gresini, el resto del podio se dirimió en la batalla entre los pilotos de Trackhouse (Fabio Di Giannantonio se cayó temprano con la Ducati del VR46). Cerca del final, Ai Ogura superó a su compañero Raúl Fernández y se subió al segundo escalón del podio. El japonés viene de racha: tres podios en fila, con el triunfo de Países Bajos y dos segundos puestos. El español se conformó con el tercer puesto.
El otro punto de interés estuvo en la batalla de Pecco Bagnaia y Jorge Martín por el quinto lugar. El italiano de Ducati atacó al español de Aprilia por todos lados, pero no lo pudo superar. Con el quinto lugar y sin Marco Bezzecchi (este domingo fue operado de la fractura de clavícula izquierda con desplazamiento que sufrió en la clasificación del sábado), Martinator se fue a las vacaciones del Mundial como líder del torneo, con 14 puntos de ventaja sobre Ogura.
“Estoy super feliz. Fin de semana especial super concentrado. La verdad es que yo sabía que necesitaba atacar acá y aprovechar las situaciones en las que me siento fuerte”, dijo Márquez. Con su décimo éxito en Sachsenring en la clase mayor igualó el récord de Giacomo Agostini, quien sumó una decena de triunfos en Imatra, Finlandia; el último, en 1975. Y si se suman los festejos del español en las divisiones menores, llega a 13, con uno en 125cc y dos en Moto2.
El nuevo rey de Alemania ahora apunta al título, algo que parecía utópico apenas 40 días atrás, cuando Marco Bezzecchi celebraba enloquecido el triunfo en Italia, ante miles y miles de tifosi que lo adoraban. Márquez se fue de Mugello a 102 puntos del de Rimini. Cuatro carreras después, Marc se fue de Sachsenring a 18 de Martín y cuatro por encima de Bez, quien con su ausencia en el sprint y la carrea principal del domingo apenas anotó 13 unidades de las 148 que se disputaron en las cuatro citas que siguieron a Italia. El retorno de MotoGP, tras el parón del verano europeo, será del 7 al 9 de agosto en Silvestone, sede del GP de Gran Bretaña. Ya nadie duda de que Márquez apuntará a llegar a otro diez: la cantidad de títulos mundiales.
Gentileza ESPN Argentina











