El argentino fue 15º en el segundo entrenamiento libre de Montmeló, justo por delante de su compañero Pierre Gasly. El equipo llegó sin actualizaciones y el auto no fue bien en el primer día del fin de semana.

Alpine esperaba llegar al GP de Barcelona-Cataluña, séptima fecha de Fórmula 1, con una actualización importante: un nuevo alerón delantero. La idea era tener un ala que ayudara en la carga aerodinámica en las curvas de media y alta velocidad, uno de los puntos débiles del A526. Pero, más allá del esfuerzo por terminarlo a tiempo, desde Enstone no llegaron para la competencia catalana. Ahí puede estar la respuesta al andar complicado que tuvieron Franco Colapinto y Pierre Gasly en los entrenamientos del viernes.

La dupla de Alpine tuvo un programa similar para el segundo entrenamiento. El argentino completó 30 vueltas y el francés, apenas una menos. Ambos comenzaron con cubiertas del compuesto medio y en la décima vuelta pusieron el blando. Colapinto logró sacar el mejor tiempo en su primer intento con la cubierta roja al clavar 1m17s051, mientras que su compañero tuvo que abortar el giro en el segundo sector. En el caliente asfalto de Montmeló, el neumático más suave tiene poca vida y en qualy es probable que sirvan para un solo intento, que, si se pierde, puede ser fatal para el resultado final. Gasly enfrió una vuelta y abrió otra vez para marcar 1m17s260 y quedar a 209 milésimas del argentino, quien logró vencer a su compañero en las dos sesiones del día.
Para colmo, Alpine sufrió mucho con la degradación de los neumáticos en el caliente asfalto barcelonés. En definitiva, Colapinto quedó 15º, a 1s625 de Lando Norris, el más veloz y Gasly fue 16º. El A526 no fue competitivo en la simulación de clasificación y aún fue peor en el ritmo de carrera. Franco había sido décimo en el primer entrenamiento de este viernes, pero vale aclarar que participaron siete novatos y uno ni siquiera pudo girar.

La esperanza en las huestes de Alpine pasan por esas casi milagrosas recuperaciones que varias veces protagonizaron en las noches de los viernes para dar vuelta el auto y lograr un mejor rendimiento al día siguiente. Otra no queda porque, al menos en los entrenamientos, quedaron detrás de Racing Bulls, Haas y Audi, todos los rivales a los que superaba con solvencia hasta no hace poco. La única alegría del equipo francés en el primer día catalán fue la decisión de la FIA de revocar la sanción de Gasly y devolverle el podio que había conseguido en pista en Mónaco. Ese escenario dista mucho de lo mostrado en Cataluña, donde, si no hay un cambio grande, hasta les costará luchar por la Q2. De hecho, en ensayos, Colapinto y el francés se quedaron con los dos hipotéticos últimos boletos que entregaría Q1.











