Marcelo Ciarrocchi dialogó con Carburando sobre su victoria en el TC2000 que aún se encuentra en suspenso y contó su punto de vista sobre la situación vivida tras la carrera en Concordia.
Marcelo Ciarrocchi ganó la final del TC2000 en Concordia pero el resultado quedó en suspenso por 96 horas, plazo que se cumple este jueves, tras lo acontecido en la técnica, cuando se detectó una anomalía en el canalizador del intercooler.
En ese sentido, Ciarrocchi contó cómo se dio la situación en la cual el equipo debió cambiar el motor de la Fiat Pulse tras la prueba de tanques llenos y omitió volver a colocar el elemento, producto del apuro para llegar a largar la carrera.

“Creo que es difìcil de explicar mejor la situación que como la explicó Gabriel Furlán. Fue muy preciso para resumir en detalle el tema. Los chicos llegaron a sacar el auto a pista y quedó ese elemento sin colocar en ese apuro por llegar a largar y sin esa pieza el auto no mejora, al contrario. Fuera de eso hay un reglamente y hay que respetarlo. Fuera del equipo hay factores externos a tener en cuenta, la categoría brinda un motor que tuvo un problema, nos brinda la estructura y el tiempo que nos da una vez finalizada la prueba de Tanques Llenos para solucionar los inconvenientes que se presenten y se juntaron varios factores ajenos al equipo por lo que considero que la pena sería, en el caso de la exclusión, altísima por algo que nosotros no ocasionamos”.
Como bien explicó Gabriel Furlán, responsable técnico de la categoría, la falta de ese elemento no le produce una ganancia al motor sino todo lo contrario.
Sin embargo, por estas horas se espera la definición. En caso de ser descalificado, el ganador será el juninense Franco Morillo, y quedaría, en segundo lugar, otro juninense, Gabriel Ponce de León. Todo está por definirse.
Gentileza Carburando










