Dificilísimo fue el sábado de Franco Colapinto en el Gran Premio de Singapur, 17ª fecha de la 77ª temporada de F1.
Todo comenzó con el rápido abandono en la carrera sprint, en la que apenas pudo completar una vuelta antes de que su Alpine se apagara por completo y quedara estacionado en el medio de la pista.
Las malas para el bonaerense continuaron en la clasificación para la carrera del domingo en la que quedó 16º y último en el grupo de Q2, pero avanzará un lugar en la grilla de partida por la sanción que sufrirá George Russell por cambio de unidad de potencia.

“Perdimos mucho el balance del auto. En el último run de Q2 fue un desastre”, dijo Colapinto a ESPN Argentina.
“Creo que fue uno de los peores balances que tuve en mucho, mucho tiempo. Así que no, no entiendo el por qué, porque en Q1 el auto se sentía bien y tenía bastante para mejorar, así que sentía como que tenía bastante por venir. Y nada, la verdad, la Q2 fue un desastre”, insistió.
Colapinto también compartió sus sensaciones con la prensa escrita, entre cuyos representantes estuvo Motorsport.com, y admitió que estaba “perdido” por el cambio en el comportamiento del auto entre la Q1 y la Q2, con apenas unos minutos de diferencia.
“Muy extraño, no tenía agarre trasero en la última vuelta”, comentó.
“Fue extremadamente malo, fue el peor balance que tuve en todo el fin de semana. Estoy un poco perdido, para ser sincero, porque en la Q1 parecía bastante fácil hacer la vuelta y las cosas no venían tan mal, pero después fue muy, muy malo”.
Colapinto tendrá un domingo duro porque pasar autos en Singapur no es una tarea sencilla. Apostará a tener una buena largada y después aprovechar las oportunidades que aparezcan en una competencia que suele tener intervención del auto de seguridad (83% de chances según las estadísticas históricas). El mayor problema es que no se podrá realizar un cambio en su A526 para tratar de recuperar el equilibrio perdido porque queda en parque cerrado hasta la competencia.









