
Mick Schumacher sin duda no guardará un recuerdo imborrable de su primera carrera oficial en IndyCar. El piloto alemán se vio obligado a abandonar antes incluso de completar una vuelta, víctima colateral de un incidente ocurrido justo a su lado poco después de la largada.
El hijo de Michael Schumacher, siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, tuvo, de hecho, muy mala fortuna, ya que tomaba la salida lanzada desde una lejana 21ª posición. En la curva 4 del trazado floridano de St. Petersburg, Sting Ray Robb (Juncos-Hollinger) intentó imponer, con un movimiento tardío al ver que se abría el interior, su Dallara con motor Chevrolet frente a la de Santino Ferrucci (A.J. Foyt).
La maniobra resultó equivocada, ya que no tenía el control suficiente para tomar la curva. Bloqueó los neumáticos y siguió recto hacia las protecciones en ese punto.
Al hacerlo, Robb se llevó a Ferrucci contra las barreras. Schumacher, que se encontraba a la izquierda de este último y por el exterior de la curva, no pudo evitar luego el accidente secundario. Su coche impactó contra el monoplaza de Foyt antes de subirse parcialmente sobre él.
A pesar de que el monoplaza no parecía demasiado dañado en el tren delantero, más allá de una aleta del alerón delantero rota, los comisarios le pidieron a Schumacher que se bajara de la Dallara con motor Honda de Rahal Letterman Lanigan Racing. Así terminaba la primera carrera del ex piloto de Haas en F1.
Robb fue penalizado con un stop-and-go de 30 segundos por un contacto considerado evitable. De regreso en el paddock, Ferrucci declaró para FOX: “Es una carrera de 100 vueltas con tres paradas. Cada uno tiene su propia estrategia. No hay ninguna razón para hacer ese tipo de maniobras desde la primera vuelta”.
Gentileza MotorSports








