
Se abrió la temporada 2026 de TC2000 con el Callejero de Buenos Aires y Franco Riva se llevó el triunfo, tras mantener la mejor posición de largada por el formato de grilla invertida. Al volante del único sedán de la categoría, el Chevrolet Cruze que atiende el Proracing, marcó una gran diferencia desde el comienzo y se defendió en las últimas vueltas de los ataques de Emiliano Stang. Este último quedó segundo a falta de 10 minutos a bordo del Corolla Cross GR del Toyota Gazoo Racing, y con muy buen ritmo intentó el sobrepaso a su coterráneo, pero se tuvo que conformar con la posición de escolta.
Más de 70 mil personas presenciaron una carrera histórica que marcó la vuelta de la categoría a un circuito callejero porteño después de 13 años. La fiesta fue total: además de los autos, las familias disfrutaron de atracciones, entretenimiento y gastronomía durante todo el día.

La carrera fue lineal en la mayoría de su recorrido, sin mucha posibilidad de sobrepaso en los 2.509 metros de trazado urbano, con los muros muy cerca de la pista. La final estuvo neutralizada casi 10 minutos tras el incendio del auto de Francisco Monarca (Honda ZR-V), que afortunadamente no sufrió daños físicos. Gabriel Ponce de León (Corolla Cross GR) se ubicó tercero, en un fin de semana donde el rendimiento del juninense fue muy sólido, mostrándose bien arriba.

Los pilotos que largaban en las primeras posiciones se vieron beneficiados por un inconveniente técnico en la vuelta previa de Diego Ciantini (Nissan Kicks), que partía tercero y tras no poder arrancar el auto, debió salir desde el fondo. El de Balcarce recuperó muchas posiciones, pero un trompo lo volvió a mandar al fondo y luego pasó por boxes, culminando séptimo.
Valentín Yankelevich (Corolla Cross GR) cerró un gran debut, finalizando cuarto y con el récord de vuelta, ganando ocho posiciones respecto a la largada. Algo similar realizó Facundo Aldrighetti (Honda ZR-V), que finalizó quinto tras buenas maniobras de sobrepaso luego de largar en la quinta fila.
Una de las sorpresas fue el abandono del campeón 2025 y «poleman» de la categoría, Matías Rossi (Corolla Cross GR). Cuando transitaba la competencia en quinto lugar y a falta de 10 minutos, el motor dijo basta y uno de los pilotos de más experiencia no pudo seguir. La misma suerte corrió Nicolás Palau (VW Nivus), que tras comenzar en primera fila y realizar récord de vuelta, un problema en la caja lo obligó a desertar a falta de pocos minutos. Algo similar ocurrió con Marcelo Ciarrocchi (Fiat Pulse), que venía superando autos con maniobras al límite, pero un golpe con la pared lo dejó «out».

El «top 10» lo cerraron: 6.° Franco Morillo (Chevrolet Tracker), 7.° Diego Ciantini (Nissan Kicks), 8.° Benjamín Squaglia (Fiat Cronos), 9.° Tomás Fernández (Corolla Cross) y 10.° Matías Capurro (VW Nivus).
“Estamos muy contentos con la organización de la carrera, con la categoría y con la gente: acá vinieron 70 mil personas a disfrutar de la fiesta. Los fierros en Argentina son una pasión inmensa y queríamos volver a tener un circuito callejero, esta vez en el sur, que es una zona a la que le estamos dando valor e invirtiendo mucho”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, que presenció la carrera en Villa Soldati y le entregó el premio al primer ganador del 47° Campeonato Argentino de TC2000.

Jorge Macri agregó: “En 2025 uno de cada cinco eventos masivos se realizó en el sur. Aquí al lado está el autódromo Oscar y Juan Gálvez, donde hicimos una inversión récord de 108 millones de dólares y estamos renovando los boxes, el paddock, el trazado, el asfalto y toda su tecnología. Esto es un muy buen puntapié para lo que se viene: el MotoGP del año que viene y el sueño de la Fórmula 1, que ojalá se nos dé”.

Durante todo el fin de semana equipos y mecánicos trabajaron intensamente en la puesta a punto de los autos, mientras pilotos y técnicos realizaron recorridas de reconocimiento para estudiar cada detalle del trazado antes de las actividades en pista.
Para la multitud que se acercó hasta Villa Soldati la experiencia fue completa: en la Fan Zone, otro de los grandes atractivos del día junto al TC2000 callejero, hubo simuladores de Fórmula 1, exhibición de autos clásicos y motos, réplicas de coches de carrera, una muestra dedicada a la historia del autódromo porteño, un patio cervecero y de comidas, y juegos para los más pequeños. En el Paddock, además, una inmensa grúa levantó por turnos a 20 personas hasta 30 metros de altura a través de una plataforma circular para observar el circuito desde bien arriba y tomarse una foto para el recuerdo.

“Buenos Aires es la ciudad más linda del mundo y siempre ofrece enormes atractivos para vecinos y turistas. Hoy, con las obras en el Autódromo, recuperamos esta propuesta, para la que trabajamos más de dos meses. Queremos seguir impulsando el sur con entretenimientos, shows y, en este caso, motores. Tener un circuito callejero le hace muy bien a todo el mundo automovilístico”, dijo el secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes junto al presidente de TC2000, Alejandro Levy.

“Fue un evento diferente, muy especial, y también una posibilidad única para los que les gustan los autos. Una carrera muy linda y exigente. A mí me gusta porque el piloto tiene que combinar muchos aspectos y en distintos trazados. El callejero no es novedad en el mundo, pero sí es novedad en la Argentina, a mí me encanta”, reconoció Matías Rossi, seis veces campeón de TC2000.
“Fue una fecha hermosa, la cual nos trató muy bien. Creo que es la única pista en el año donde la gente puede estar a 20 centímetros de un auto de carrera, eso es maravilloso”, completó Emiliano Stang.










