
Emiliano Spataro no ocultó su enojo por la gran cantidad de accidentes que se produjeron durante la final del Turismo Carretera disputada en Viedma. El piloto, que corre con Ford Mustang, analizó las consecuencias de tener un parque automotor tan numeroso y exigió que los comisarios deportivos tomen medidas drásticas. En una entrevista con SoloTC confesó que piensa en la posibilidad de no asistir a la tercera fecha en Neuquén.
El circuito rionegrino contó con el récord de inscriptos en los últimos 19 años. Un total de 58 autos giraron en pista, pero el dato alarmante es que solo 36 completaron la totalidad de las vueltas. Además, hubo 4 neutralizaciones a lo largo de las 25 vueltas que duró la final.

Spataro apuntó contra los comisario deportivos
Spataro se mostró muy crítico con el accionar de las autoridades tras los numerosos incidentes. “Me parece que los que tienen que poner los puntos son los comisarios deportivos. Llevarse algunas cámaras y sancionar, porque si no va a ser una carrera de demolición y no una carrera de autos. No le interesa a nadie: ni a nosotros porque no nos gusta llevar los autos todos rotos, ni al espectáculo”.
El experimentado protagonista detalló los severos daños que sufrió su unidad al término de la fecha fecha en Viedma. “Fue una batalla, la verdad que no fue una carrera. Ya en El Calafate me lo llevé todo roto –lamentó Spataro–. Frente, los dos laterales, el paragolpe trasero, el capot. Mucho trabajo para los chicos para la próxima carrera”.

El problema de la cantidad autos y los costos
El gran parque automotor del TC trae aparejadas mayores probabilidades de roces, algo que el bonaerense sufre en carne propia. “Cuando te toca participar en la mitad de la batalla es duro. Te llevás el auto muy roto, es mucha plata que se gasta y mucho tiempo de trabajo –explicó el piloto–. En lugar de estar pensando en cómo mejorar el auto, tenés que trabajar para reparar y llegar a la próxima carrera”.
Tal es el nivel de roturas que Emiliano puso en duda su participación en la próxima fecha en Centenario (Neuquén). “A este ritmo, posiblemente tengamos que ir pensando en parar alguna de las carreras. Vamos a ver cómo lo resolvemos, tendremos que ver de sumar gente al trabajo del taller y si podemos, iremos a la próxima, y si no la dejaremos pasar”, admitió.

Circuitos lentos y pilotos “traicioneros”
El trazado rionegrino, al igual que el de la fecha anterior, tiene características particulares que propician los choques. “Tiene muchas curvas a baja velocidad, igual que El Calafate, y eso ayuda a que con mucha cantidad de autos sea mucho más difícil controlar los excesos. Si uno se pasa o se quiere hacer el vivo, desacomoda a un auto y cuando gira se explotan todos”, graficó Spataro.

Para cerrar, hizo una clara diferenciación entre sus colegas. “Siempre hay pilotos que son más nobles para correr y otros que son más traicioneros, más sucios. Cuando te cruzás con uno de esos, ya sabés quién puede tirar la bomba en alguna parte del circuito –disparó–. En la última vuelta me tiró afuera (Juan Bautista) De Benedictis peleando el 30° puesto y quedé cruzado en pista. Por suerte no me pegó nadie, pero me podría haber llevado el auto más roto de lo que me llevé”.
Por Dani Martini / gentileza Solo TC
Fotos prensa ACTC / Damián Barischpolski









