Franco Colapinto explicó que su abandono en el Gran Premio de Estados Unidos fue consecuencia de los daños que sufrió su Alpine en el incidente con Arvid Lindblad. El argentino quedó atrapado entre el Racing Bulls y el coche de su compañero, Pierre Gasly, cuando intentaba ayudar al francés a conservar la posición.
Colapinto había comenzado la carrera desde el fondo de la parrilla tras recibir una penalización de diez posiciones por cambiar la electrónica de control de su unidad de potencia. Con neumáticos duros, apostó por extender su primera tanda, pero el contacto terminó por condicionar definitivamente su domingo en Austin.
“Daños por el contacto con Arvid. Todo el sidepod y el piso estaban rotos”, explicó.
“Una pena. Largamos desde atrás y las cosas realmente no funcionaron desde el comienzo. Elegí salir con los duros para ver si podíamos hacer algo interesante, pero no pudimos”.

El incidente se produjo en la curva uno y terminó con un trompo del argentino. Según relató Colapinto, Gasly acababa de salir de boxes y él intentaba contener a Lindblad para que su compañero quedara por delante.
“Pierre estaba saliendo de boxes y yo estaba intentando mantener a Arvid detrás para que Pierre pudiera quedar adelante. Estábamos los tres a la par y me hicieron sándwich, así que el coche quedó muy dañado”, explicó.
Pese a las consecuencias del contacto, Colapinto evitó cargar contra el piloto de Racing Bulls y reconoció que su carrera ya venía siendo difícil.
“Es parte de las carreras. Nuestra carrera no pintaba muy bien. Con todo el tráfico que tuve, la situación no se veía demasiado bien”, señaló.
El argentino pasó posteriormente por boxes para montar neumáticos blandos, pero no pudo llegar hasta la bandera a cuadros. Después de otro domingo sin llegar al final -el tercero en los últimos cuatro grandes premios-, su atención ya está puesta en la próxima cita del campeonato.

“Tengo ganas de llegar a México, dar vuelta esta situación, no tener penalizaciones y volver a terminar carreras”, afirmó.
“Tenemos que volver más fuertes en México e intentar, al menos, volver a terminar las carreras”.
Dentro de un fin de semana complicado, Colapinto rescató el rendimiento del Alpine en las tandas largas. Aunque el tráfico limitó sus posibilidades de evaluarlo durante el gran premio, aseguró que las sensaciones fueron mejores cuando pudo rodar sin otros coches por delante.
“El balance no estaba mal cuando teníamos aire limpio, aunque no fueron muchas vueltas. Por eso es un poco difícil juzgarlo, pero, en general, el ritmo de carrera este fin de semana fue muy fuerte”, sostuvo.
“Ojalá podamos trasladar eso al próximo fin de semana en México”.











