El autódromo de Balcarce volvió a sentir el latido de uno de los escenarios más lindos y emblemáticos que tiene la República Argentina. La ciudad y los balcarceños volvieron a respirar automovilismo y vivieron una jornada cargada de emociones. Antes y durante el fin de semana miles de fanáticos celebraron el regreso a la actividad del circuito que lleva el nombre de Juan Manuel Fangio.

Luego de 15 años de inactividad, el histórico dibujo ubicado en la Sierra La Barrosa volvió a juntar a simpatizantes, pilotos, equipos, periodistas, dirigentes y a familias enteras para disfrutar de un momento largamente esperado. Hubo emociones, recuerdos, y homenajes. Nadie quiso perderse la reapertura.

Para Balcarce fueron días intensos, de mucha adrenalina, y con clima de fiesta permanente. La ciudad volvió a sentir el movimiento en sus calles como en las viejas épocas. Todos sentían que algo distinto estaba pasando y lo hacían saber con su presencia en las arterias, en las conferencias y en el giro de las Pick Up por la zona céntrica. Para todos ellos el regreso tuvo un significado especial. Para las generaciones más grandes fue un volver a encontrarse con grandes recuerdos, mientras que para las nuevas significó descubrir que un enorme elefante que estaba dormido y que ahora despertó.










