Después de tres de las últimas cuatro fechas con formato sprint (las dos últimas de manera consecutiva), la Fórmula 1 volvió al cronograma más tradicional con tres prácticas libres de una hora cada una. En Mónaco son fundamentales por un dato para nada menor: en la intrincada pista del principado es fundamental la confianza para encarar cada curva y las chicanas con las paredes a centímetros. Ese fue el trabajo de Franco Colapinto durante la primera sesión, girar y tomar referencias con su Alpine. Finalmente fue 15º, con la salvedad de que no pudo exprimir los neumáticos medios con los que realizó la segunda parte de su trabajo.

El argentino comenzó la tanda con neumáticos duros, al igual que su compañero Pierre Gasly. Fue media hora sin interrupciones en pista para completar 20 giros, con 1m17s698 como mejor registro, lejos del francés, quien marcó 1m16s727 en la mejor de sus 18 rondas. Pasada la mitad de la sesión llegó el momento del paso por boxes y los dos corredores de la escudería de Enstone volvieron con cubiertas medias.
En ese momento, el francés tuvo la suerte que le faltó a Colapinto para encontrar un momento propicio en la pista. Con 22 autos en los 3.337 metros que tiene el trazado (dos más que hasta 2025 con la llegada de Cadillac) el tráfico juega un papel fundamental. Y el bonaerense lo sufrió con Arvid Lindblad, de quien Franco se quejó agriamente por la radio.

Franco Colapinto corre de local este fin de semana. Si bien es cierto que está a poco más de 11.000 kilómetros de la Argentina, el piloto de Alpine reside en Mónaco desde hace un año y en esas calles por las que anda habitualmente en sus días este fin de semana acelerará su A526 para la sexta fecha de Fórmula 1.
Gentileza ESPN










