
El piloto argentino esquivó por centímetros el auto detenido de Liam Lawson en la partida del Gran Premio. Luego recibió una dura penalización que condicionó su carrera y terminó 14°.
El inicio del Gran Premio de Australia, primera fecha de la temporada 2026 de la Fórmula 1, dejó una de las imágenes más impactantes de la jornada y tuvo como protagonista al argentino Franco Colapinto.
Apenas se apagaron las luces del semáforo en el circuito de Albert Park Circuit, el piloto logró evitar un choque casi inevitable con el monoplaza del neozelandés Liam Lawson, que se quedó detenido en plena parrilla.
Una maniobra de puro reflejo
Lawson, piloto de Racing Bulls, partía desde el octavo cajón de la grilla, mientras que Colapinto lo hacía desde el fondo del pelotón.
Cuando los autos comenzaron a acelerar tras la largada, el monoplaza del neozelandés se quedó completamente detenido en la salida, justo en medio de la pista.
Colapinto, que venía en plena aceleración con su auto de Alpine, se encontró de repente con el obstáculo delante.
En una reacción instintiva, el argentino giró bruscamente hacia la derecha y logró pasar por el estrecho espacio que quedó entre el auto detenido y el muro.
La maniobra fue milimétrica: prácticamente no quedaba margen en ninguno de los dos lados, pero el piloto logró evitar el impacto y continuar en carrera.
La sanción que cambió su carrera
Sin embargo, lo que había sido un arranque heroico terminó complicándose pocos minutos después.
El equipo Alpine cometió un error en el software de la unidad de potencia, lo que derivó en una infracción al procedimiento de largada.
Por esa situación, los comisarios deportivos aplicaron al argentino una penalización de 10 segundos de stop and go, una de las sanciones más severas dentro del reglamento, solo superada por la exclusión.
La penalidad obligó a Colapinto a ingresar a boxes y permanecer detenido antes de volver a pista, lo que lo dejó sin posibilidades de pelear por los puntos.










