
La Final del Premio Coronación 2025 estuvo signada por las roturas del neumático delantero izquierdo, que afectó entre otros a Emiliano Stang (Toyota Corolla Cross) y Leonel Pernía (Honda ZR-V), cuando estaban 1º y 2º, respectivamente. El percance del entrerriano dejó como líder a Gabriel Ponce de León (Toyota Corolla Cross) y el retraso y posterior abandono del tandilense por problemas de temperatura, permitió el avance al 2º lugar de Franco Vivian (Chevrolet Tracker).

Entre el juninense y el porteño definieron la carrera, con Rossi sin comprometerlos debido a que no exigió su Corolla Cross en pos de asegurar el campeonato. El piloto de Chevrolet, que había logrado la “pole position” pero largó 6º por la inversión de la grilla, no dispuso de una posibilidad clara de sobrepaso pese a que lo buscó insistentemente y llegó 2º a 1s001 del ganador en una Final muy interrumpida (hubo tres intervenciones del auto de seguridad) y obtuvo su 5º podio de la temporada.

Para Ponce de León fue su 26ª victoria en el TC2000 y la 2ª de la temporada (había festejado en “El Zonda”), pero lo que la distingue de todas las que logró en el automovilismo nacional es que por primera vez ganó una carrera en el autódromo de la ciudad en la que nació y sigue viviendo. Algo que fue posible gracias al gran rendimiento de la Toyota Corolla Cross del Corsi Sport, con la que había sido 2º en la Final realizada en Junín en agosto pasado.

«No puedo creer haber ganado en casa. Estoy muy feliz. Si me dicen ‘retirate mañana’, no tendría problemas, estoy hecho. Tenemos un auto contundente, sobre todo en la parte final del año, y se nos escapó la victoria en un par de carreras pero ganamos dos. Le agradezco a la categoría, ojalá podamos seguir. Uno a veces duda de sí mismo, pero la verdad es que cuando tenés el auto, el piloto está”, sostuvo Ponce de León en Campeones Radio y AM590 Continental.









